En este artículo
Salesforce es una plataforma flexible y con mucha capacidad de automatización. Pero desde la dirección conviene entender que ninguna de esas dos cosas determina si el proyecto sale bien.
Lo que lo determina es si el sistema acaba reflejando la realidad del negocio. Y eso depende de las personas, no del software.
1. La adopción del usuario lo es todo
Cada usuario aporta los datos que hacen falta para tener una visión fiable del cliente. Cuantos más usuarios registran, más completa es la visión. Cuantos menos, más se parece el sistema a una muestra sesgada de la realidad.
Este es el punto del que dependen los seis siguientes. Un CRM con la mitad de la actividad sin registrar no es un CRM a medias: es un CRM que induce a decisiones equivocadas con apariencia de estar fundamentadas.
2. Como directivo tienes dos palancas: lo que dices y lo que haces
Cuando la dirección consulta el sistema antes de pedir un informe, la organización entiende que el sistema es la fuente. Cuando lo que se pide por correo es un Excel, la organización entiende exactamente lo contrario.
Usa los datos del sistema en las reuniones, y hazlo de forma visible
No aceptes previsiones que llegan por otro canal: si no está en el sistema, no existe
Reconoce a los primeros que lo usan bien, que son quienes marcan la norma para el resto
3. La calidad del dato es un problema de dirección
Datos duplicados, registros incompletos y entradas perdidas destruyen la credibilidad del sistema mucho más rápido de lo que cualquier formación la construye. Y con la del sistema, la de quien lo ha impulsado.
Los proyectos de migración, integración y automatización de datos no son la parte prescindible del presupuesto: son lo que impide que entre dato malo en origen. Recortarlos ahí es lo que más caro sale después.
4. El beneficio principal es la visibilidad
Una visión completa del cliente no solo te dice qué está pasando: te da señales tempranas de lo que va a pasar. Desviaciones en la previsión, cartera que se estanca, cuentas que dejan de comprar sin que nadie lo haya notado.
Es la diferencia entre enterarte de un problema en el cierre de trimestre y enterarte cuando todavía se puede hacer algo.
5. El objetivo es gestionar por excepción
Gestionar por excepción significa que solo intervienes cuando hay una desviación significativa respecto a lo planificado. Es la única forma de que la dirección escale sin multiplicar reuniones de seguimiento.
Para llegar ahí hacen falta tres cosas: objetivos realistas, indicadores que midan lo que de verdad importa y alertas configuradas sobre esos indicadores. Las tres se apoyan en el punto 3.
6. El CRM es la base del análisis estratégico
Quiénes son tus clientes más rentables y por qué. Dónde conviene invertir más y dónde menos. Por qué te eligen. Sin un histórico de compra y de comportamiento en un solo sitio, las respuestas a esas preguntas son intuiciones.
Con él, dejan de serlo. Ese es el retorno que justifica el proyecto a nivel de dirección, más que el ahorro de tiempo administrativo.
7. El mensaje con el que se presenta condiciona el resultado
Los sistemas de CRM llegan con carga política. Si el equipo entiende que el objetivo es controlarlo, el proyecto se resiente antes de arrancar: nadie pide ser monitorizado.
La misma capacidad se puede contar de dos maneras, y no dan el mismo resultado:
| En vez de decir | Di |
|---|---|
| Más control del rendimiento | Menos tiempo perdido en tareas que no venden |
| Gestión más rigurosa | Clientes mejor atendidos |
| Automatización | Menos trabajo repetido |
| Eliminación de trabajo | Procesos que dejan de estorbar |
| Un sistema completo | Todo en un sitio, sin buscar en cinco |
El mensaje tiene que ser que el sistema sirve para que la empresa vaya coordinada. Si el equipo percibe que va a servir para repartir culpas, el sistema acaba saboteado, y el sabotaje de un CRM es silencioso: simplemente no se registra nada.
Y una recomendación de cierre: cuenta lo que funciona
Compartir los casos concretos en los que el sistema ha servido para algo (una cuenta recuperada, una previsión que se cumplió, un cliente atendido mejor) hace más por la adopción que cualquier plan de formación.
Albert Pallejà · CEO de Kaizen
Partner de Salesforce desde 2011 y más de 300 proyectos entregados, con experiencia concentrada en manufacturing, hospitality y servicios profesionales. Escribe sobre lo que se ve en las instalaciones reales, no sobre el roadmap de producto.
